{"id":9105,"date":"2026-06-25T10:00:00","date_gmt":"2026-06-25T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/raymonddouglasmd.com\/?p=9105"},"modified":"2026-06-10T16:56:05","modified_gmt":"2026-06-10T16:56:05","slug":"como-la-tomografia-computarizada-tc-y-la-resonancia-magnetica-rm-ayudan-a-determinar-la-etiologia-de-la-proptosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/raymonddouglasmd.com\/es\/como-la-tomografia-computarizada-tc-y-la-resonancia-magnetica-rm-ayudan-a-determinar-la-etiologia-de-la-proptosis","title":{"rendered":"C\u00f3mo la imagen (TC vs. RMN) ayuda a determinar la etiolog\u00eda de la proptosis"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.aao.org\/eyenet\/article\/expanded-treatment-options-for-thyroid-eye-disease\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Proptosis<\/a>, com\u00fanmente referido como abultamiento o protrusi\u00f3n ocular, describe el desplazamiento hacia adelante del ojo dentro de la \u00f3rbita, o cavidad ocular (1). Si bien puede estar asociado con afecciones m\u00e9dicas subyacentes que afectan la \u00f3rbita, algunas personas naturalmente tienen ojos m\u00e1s prominentes como una variaci\u00f3n anat\u00f3mica normal. Las causas de la proptosis pueden variar desde trastornos inflamatorios relativamente comunes como <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/landia\/article\/PIIS2213-8587(25)00066-X\/abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Enfermedad ocular tiroidea (EOT)<\/a> a infecciones, anomal\u00edas vasculares, traumatismos e incluso tumores (2). Dado que la \u00f3rbita contiene una compleja red de m\u00fasculos, grasa, vasos sangu\u00edneos, nervios y huesos, la identificaci\u00f3n de la fuente exacta del problema a menudo requiere estudios de imagen detallados. Entre los m\u00e1s importantes <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC10801040\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Herramientas de diagn\u00f3stico<\/a> tomograf\u00eda computarizada (TC) e im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica (RM) (3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comprender la diferencia entre la TC y la RM y cu\u00e1ndo se puede preferir una modalidad de diagn\u00f3stico por imagen sobre la otra es fundamental para evaluar las causas de proptosis y desarrollar el plan de tratamiento adecuado. Si bien ambas t\u00e9cnicas proporcionan vistas detalladas de la \u00f3rbita, cada una se destaca en la visualizaci\u00f3n de diferentes estructuras y procesos patol\u00f3gicos. En muchos casos, las dos t\u00e9cnicas se complementan en lugar de competir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Por qu\u00e9 se necesitan im\u00e1genes de TC\/RM para evaluar el proptosis<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de comprender el papel de la imagenolog\u00eda, es importante distinguir <a href=\"https:\/\/emedicine.medscape.com\/article\/1218575-overview\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">proptosis patol\u00f3gica<\/a> de ojos naturalmente prominentes. Algunas personas tienen de forma natural ojos m\u00e1s prominentes debido a \u00f3rbitas poco profundas o miop\u00eda alta, en la que el propio globo ocular est\u00e1 alargado y se proyecta m\u00e1s hacia adelante. En estos casos, la apariencia se relaciona con la anatom\u00eda normal en lugar de una enfermedad o un agrandamiento tisular anormal detr\u00e1s del ojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el exoftalmos patol\u00f3gico, el ojo se encuentra dentro de una cavidad \u00f3sea r\u00edgida llamada \u00f3rbita y se desplaza hacia adelante debido a la hinchaz\u00f3n o agrandamiento de los tejidos dentro de la \u00f3rbita, como los m\u00fasculos, la grasa o el tejido conectivo detr\u00e1s del ojo. Las causas del exoftalmos patol\u00f3gico incluyen, en general, enfermedades inflamatorias, infecciones, tumores, anomal\u00edas vasculares, traumatismos y afecciones cong\u00e9nitas. En adultos, la enfermedad ocular tiroidea (EOT) sigue siendo la <a href=\"http:\/\/linkinghub.elsevier.com\/retrieve\/pii\/S2213-8587(25)00066-X\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">la causa m\u00e1s com\u00fan<\/a> de proptosis unilateral o bilateral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que el examen f\u00edsico por s\u00ed solo no siempre puede determinar la transformaci\u00f3n que ocurre dentro de la \u00f3rbita, la imagen orbital se vuelve esencial. La obtenci\u00f3n de im\u00e1genes ayuda a los m\u00e9dicos a determinar qu\u00e9 estructuras orbitarias est\u00e1n agrandadas o son anormales, si el proceso es inflamatorio, infeccioso, vascular o neopl\u00e1sico, y si el nervio \u00f3ptico est\u00e1 amenazado. <a href=\"https:\/\/www.aao.org\/eyenet\/article\/it-s-proptosis-not-retina\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Im\u00e1genes<\/a> puede determinar por s\u00ed sola si la enfermedad est\u00e1 limitada a la \u00f3rbita o se extiende a estructuras circundantes como el cerebro o los senos paranasales. Estas respuestas influyen directamente en las decisiones y la urgencia del tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">TC para Proptosis<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tomograf\u00eda computarizada suele ser la <a href=\"https:\/\/shop.elsevier.com\/books\/grainger-and-allisons-diagnostic-radiology-5th-edition-single-best-answer-mcqs\/mcqueen\/978-0-7020-3149-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">l\u00ednea inicial<\/a> estudio de imagen para evaluar el proptosis. La TC utiliza rayos X tomados desde diferentes \u00e1ngulos para crear im\u00e1genes detalladas de cortes transversales de la \u00f3rbita y las estructuras circundantes. Una de sus mayores ventajas es su capacidad para visualizar el hueso con una claridad excepcional y distinguirlo de las estructuras de tejido blando circundantes. Dado que la \u00f3rbita est\u00e1 compuesta por varias paredes \u00f3seas delgadas adyacentes a los senos paranasales y la base del cr\u00e1neo, la TC es especialmente \u00fatil para identificar fracturas orbitarias, erosi\u00f3n \u00f3sea, enfermedad de los senos paranasales, calcificaciones y desplazamiento estructural de los tejidos orbitarios. La TC tambi\u00e9n proporciona una excelente visualizaci\u00f3n de la grasa orbitaria y el agrandamiento muscular, lo que es especialmente importante en la EOT.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la EP, la TC com\u00fanmente muestra agrandamiento de los m\u00fasculos extraoculares con preservaci\u00f3n de sus tendones, un hallazgo caracter\u00edstico que ayuda a distinguir la EP de otras afecciones inflamatorias. La TC tambi\u00e9n puede demostrar api\u00f1amiento en el \u00e1pex orbitario, donde los tejidos inflamados pueden comprimir el nervio \u00f3ptico y amenazar la visi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra ventaja importante de la TC es su velocidad. Las tomograf\u00edas computarizadas orbitales modernas a menudo se pueden completar en menos de unos pocos minutos, lo que las hace particularmente \u00fatiles en entornos urgentes como traumatismos, celulitis orbitaria o proptosis de r\u00e1pida progresi\u00f3n.<br>Por ejemplo, en pacientes con proptosis aguda despu\u00e9s de una lesi\u00f3n, la TC se considera la modalidad de imagen de elecci\u00f3n porque puede identificar r\u00e1pidamente fracturas, hemorragias o cuerpos extra\u00f1os dentro de la \u00f3rbita. De manera similar, la TC es extremadamente \u00fatil al evaluar infecciones relacionadas con los senos paranasales que pueden extenderse a la \u00f3rbita y producir hinchaz\u00f3n o protrusi\u00f3n ocular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, si bien la TC es excelente para obtener im\u00e1genes de los huesos y muchas estructuras orbitales, tiene limitaciones. El contraste de los tejidos blandos no es tan detallado como en la RM, y la TC utiliza radiaci\u00f3n ionizante, lo cual es importante considerar en pacientes m\u00e1s j\u00f3venes o en aquellos que requieren estudios de imagen repetidos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Resonancia magn\u00e9tica para proptosis y identificaci\u00f3n de enfermedades<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resonancia magn\u00e9tica, por el contrario, utiliza campos magn\u00e9ticos y se\u00f1ales de radiofrecuencia en lugar de radiaci\u00f3n. Su mayor <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC9536203\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">fuerza<\/a> radica en su contraste superior de tejidos blandos. Por lo tanto, la RM es particularmente efectiva para visualizar estructuras como el nervio \u00f3ptico, el \u00e1pice orbitario, la extensi\u00f3n cerebral, lesiones vasculares, tumores de tejidos blandos y cambios inflamatorios que involucren tejidos blandos (5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que la resonancia magn\u00e9tica utiliza campos magn\u00e9ticos, a diferencia de la tomograf\u00eda computarizada, puede distinguir diferencias sutiles entre tejidos bas\u00e1ndose en su contenido de agua y caracter\u00edsticas de se\u00f1al. Esto la hace especialmente valiosa en la evaluaci\u00f3n de tumores, enfermedades del nervio \u00f3ptico y afecciones inflamatorias que afectan a las estructuras orbitales m\u00e1s profundas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resonancia magn\u00e9tica (RM) se prefiere a menudo cuando los m\u00e9dicos sospechan una enfermedad que involucra el \u00e1pice orbitario o el nervio \u00f3ptico, ya que el hueso denso circundante puede crear artefactos en la tomograf\u00eda computarizada (TC) que ocultan detalles finos. La RM evita esta limitaci\u00f3n porque el hueso no produce se\u00f1ales radio-densas, lo que permite una visualizaci\u00f3n m\u00e1s clara de los tejidos blandos adyacentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, los tumores del nervio \u00f3ptico, las neuropat\u00edas \u00f3pticas inflamatorias y la extensi\u00f3n intracraneal de enfermedades orbitarias con frecuencia <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC8627536\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mejor caracterizado<\/a> con resonancia magn\u00e9tica. Tambi\u00e9n es muy valioso para evaluar anomal\u00edas vasculares como f\u00edstulas car\u00f3tido-cavernosas o malformaciones venosas, especialmente cuando se combina con t\u00e9cnicas especializadas como la angiorresonancia o la venorresonancia (6).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra ventaja importante de la resonancia magn\u00e9tica (RM) es su capacidad para identificar edema e inflamaci\u00f3n activa. En ciertas secuencias de RM, los tejidos inflamados aparecen m\u00e1s brillantes debido al aumento del contenido de agua. Esto puede ayudar a los m\u00e9dicos a determinar si un proceso de enfermedad es activo o cr\u00f3nico. En la enfermedad ocular tiroidea, la RM puede ayudar a distinguir la enfermedad inflamatoria activa de las etapas fibr\u00f3ticas posteriores, lo que puede influir en la planificaci\u00f3n del tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho esto, la resonancia magn\u00e9tica tambi\u00e9n tiene desventajas. Es m\u00e1s cara, tarda m\u00e1s en realizarse y puede no ser adecuada para pacientes con ciertos implantes met\u00e1licos o claustrofobia severa. Adem\u00e1s, la resonancia magn\u00e9tica es menos eficaz para visualizar detalles \u00f3seos en comparaci\u00f3n con la tomograf\u00eda computarizada.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">TAC vs RMN en el diagn\u00f3stico etiol\u00f3gico de proptosis<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La elecci\u00f3n entre TC y RM depende en gran medida de la causa sospechada de proptosis. La TC generalmente se prefiere en el diagn\u00f3stico de:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Trauma orbital<\/li>\n\n\n\n<li>Fracturas sospechosas<\/li>\n\n\n\n<li>Celulitis orbitaria aguda<\/li>\n\n\n\n<li>Evaluaci\u00f3n de la enfermedad ocular tiroidea<\/li>\n\n\n\n<li>Enfermedad orbitaria relacionada con los senos paranasales<\/li>\n\n\n\n<li>Detecci\u00f3n de lesiones calcificadas<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resonancia magn\u00e9tica, por otro lado, a menudo se prefiere en:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Anomal\u00edas del nervio \u00f3ptico<\/li>\n\n\n\n<li>S\u00edndromes del \u00e1pice orbitario<\/li>\n\n\n\n<li>Tumores de tejidos blandos<\/li>\n\n\n\n<li>Extensi\u00f3n intracraneal<\/li>\n\n\n\n<li>Lesiones vasculares<\/li>\n\n\n\n<li>Evaluaci\u00f3n inflamatoria detallada<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchos casos, los m\u00e9dicos ordenan ambos estudios porque cada uno proporciona informaci\u00f3n complementaria. Un paciente con proptosis compleja puede someterse inicialmente a una tomograf\u00eda computarizada para evaluar el hueso y la anatom\u00eda orbital general, seguido de una resonancia magn\u00e9tica para <a href=\"https:\/\/journals.lww.com\/op-rs\/abstract\/2015\/09000\/compressive_optic_neuropathy_and_repeat_orbital.10.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">caracterizar mejor<\/a> compromiso de tejidos blandos o nerviosos. Los hallazgos de imagen tambi\u00e9n ayudan a acotar el diagn\u00f3stico diferencial en funci\u00f3n del patr\u00f3n de afectaci\u00f3n. Las diferentes enfermedades producen im\u00e1genes caracter\u00edsticas. Por ejemplo, la orbitopat\u00eda distiroidea (ODT) generalmente causa agrandamiento muscular sim\u00e9trico, los tumores orbitarios a menudo aparecen como masas localizadas y la enfermedad inflamatoria orbitaria idiop\u00e1tica puede mostrar infiltraci\u00f3n inflamatoria difusa. Las lesiones vasculares pueden demostrar venas dilatadas o patrones de flujo sangu\u00edneo anormales con cambios inflamatorios de la celulitis orbitaria que se extienden desde los senos paranasales. Estos patrones de imagen son a menudo cr\u00edticos para distinguir afecciones que de otro modo podr\u00edan parecer cl\u00ednicamente similares.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Im\u00e1genes para decidir modalidades de tratamiento<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagenolog\u00eda tambi\u00e9n juega un papel importante m\u00e1s all\u00e1 del diagn\u00f3stico. Una vez identificada la causa subyacente del proptosis, la TC y la RM pueden ayudar a guiar la planificaci\u00f3n del tratamiento y monitorizar la respuesta a la terapia. En la cirug\u00eda de descompresi\u00f3n orbitaria, por ejemplo, la TC ayuda a los cirujanos a evaluar la anatom\u00eda orbitaria y planificar qu\u00e9 paredes orbitarias pueden necesitar descompresi\u00f3n 7. La RM puede usarse para evaluar la inflamaci\u00f3n en curso o la compresi\u00f3n del nervio \u00f3ptico durante la atenci\u00f3n de seguimiento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las im\u00e1genes tempranas pueden ayudar a proteger tu visi\u00f3n y la salud ocular a largo plazo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00faltima instancia, la imagenolog\u00eda es una de las herramientas m\u00e1s importantes para comprender las causas de la proptosis, ya que permite a los m\u00e9dicos ir m\u00e1s all\u00e1 del examen f\u00edsico e identificar los procesos patol\u00f3gicos subyacentes responsables de ella. Para los pacientes que experimentan abultamiento ocular, asimetr\u00eda, cambios en la visi\u00f3n o presi\u00f3n detr\u00e1s de los ojos, la evaluaci\u00f3n temprana mediante imagenolog\u00eda suele ser esencial. La TC y la RM ofrecen fortalezas \u00fanicas, y la elecci\u00f3n de la modalidad correcta, o una combinaci\u00f3n de modalidades, puede marcar la diferencia entre un diagn\u00f3stico temprano y un tratamiento retrasado. Identificar la causa exacta de la proptosis no solo ayuda a proteger la visi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n garantiza que los pacientes reciban el tratamiento m\u00e1s apropiado y oportuno para su afecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si tienes TED y te interesa aprender m\u00e1s sobre modalidades de imagenolog\u00eda, agenda una cita con el Dr. Raymond Douglas sin demora, ya que el monitoreo regular por un oftalm\u00f3logo es esencial para prevenir complicaciones y mantener la salud ocular a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Referencias<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Shah SS, Patel BC. Enfermedad Ocular Tiroidea. StatPearls. Treasure Island (FL)2025.<\/li>\n\n\n\n<li>Topilow NJ, Tran AQ, Koo EB, Alabiad CR. Etiolog\u00edas de la Proptosis: Una revisi\u00f3n. Intern Med Rev (Wash D C). 2020;6(3). doi: 10.18103\/imr.v6i3.852. PubMed PMID: 32382689; PMCID: PMC7204542.<\/li>\n\n\n\n<li>Luccas R, Riguetto CM, Alves M, Zantut-Wittmann DE, Reis F. Enfoques de tomograf\u00eda computarizada y resonancia magn\u00e9tica para la oftalmopat\u00eda de Graves: una revisi\u00f3n narrativa. Front Endocrinol (Lausanne). 2023;14:1277961. Epub 20240108. doi: 10.3389\/fendo.2023.1277961. PubMed PMID: 38260158; PMCID: PMC10801040.<\/li>\n\n\n\n<li>Butt S, Patel BC. Exoftalmos. StatPearls. Treasure Island (FL)2025.<\/li>\n\n\n\n<li>Wnuk E, Maj E, Jablonska-Pawlak A, Jeczen M, Rowinska-Berman K, Rowinski O. Validaci\u00f3n de las mediciones de exoftalmos por resonancia magn\u00e9tica en pacientes con orbitopat\u00eda de Graves, comparadas con los resultados de la oftalmometr\u00eda. Pol J Radiol. 2022;87:e539-e44. Epub 20220930. doi: 10.5114\/pjr.2022.119939. PubMed PMID: 36250144; PMCID: PMC9536203.<\/li>\n\n\n\n<li>Tanenbaum RE, Lobo R, Kahana A, Wester ST. Avances en imagen por resonancia magn\u00e9tica de enfermedades orbitarias. Can J Ophthalmol. 2022;57(4):217-27. Epub 20210528. doi: 10.1016\/j.jcjo.2021.04.025. PubMed PMID: 34058140; PMCID: PMC8627536.<\/li>\n\n\n\n<li>Kauh CY, Gupta S, Douglas RS, Elner VM, Nelson CC, Niziol LM, Kahana A. Neuropat\u00eda \u00d3ptica Compresiva y Descompresi\u00f3n Orbitaria Repetida: Una Serie de Casos. Ophthalmic Plast Reconstr Surg. 2015;31(5):385-90. doi: 10.1097\/IOP.0000000000000356. PubMed PMID: 25533274; PMCID: PMC5036444.<\/li>\n<\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proptosis, commonly referred to as eye bulging or protrusion, describes the forward displacement of the eye within the orbit, or eye socket (1). 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